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domingo, 8 de julio de 2012

INMADUREZ ARTICULATORIA


¿Qué hacemos ante…?

INMADUREZ ARTICULATORIA

El caso
 Andrea tiene cuatro años y seis meses, es la mayor de dos hermanos.
Presenta un buen nivel de desarrollo en todas las áreas pero tiene
ciertas dificultades a la hora de expresarse oralmente.
Suele intercambiar el lugar de las sílabas dentro de las palabras. Por
ejemplo, dice /bacallo/ en lugar de /caballo/ o /paderes/ en vez de
/paredes/.
Normalmente, no tiene problemas para hacerse entender porque usa
muchos gestos. Sin embargo, una persona que no la conozca puede
encontrar difícil interpretar lo que dice. Cuando está nerviosa, tiene que
repetir sus palabras porque es casi imposible comprenderla.
En el colegio, Andrea es una niña trabajadora y constante. Tiene un
buen rendimiento y le gusta mucho colaborar en todas las actividades.
Se encuentra bien integrada en el grupo y sus pequeños problemas de
articulación no le suponen ningún obstáculo para relacionarse con sus
compañeros.
Los padres de Andrea no están muy preocupados con los errores
expresivos de su hija. Creen que habla así para imitar a su hermano
pequeño. Su madre piensa que está un poco celosa porque ahora
tiene que dedicar mucho tiempo a su hijo. El hermano de Andrea
cumple dos años y toda la familia está pendiente de sus movimientos
y, sobre todo, de sus palabras.
El profesor de Andrea cree que su alumna puede tener problemas para
aprender el lenguaje escrito si no supera sus errores de inversión de
sílabas.

¿Qué podemos hacer?
Andrea es capaz de pronunciar los diferentes fonemas, su dificultad
consiste en la alteración del orden de las sílabas dentro de la palabra.
Este problema puede deberse a los celos que tiene de su hermano,
intentando llamar la atención imitando su forma de hablar. Tenemos
que elogiar a Andrea cuando se exprese correctamente. Podemos
decirle que estamos muy contentos con ella porque ya sabe hablar
como una niña mayor.
Es muy importante colaborar con la familia de Andrea para que presten
atención a su lenguaje y le animen a hablar bien.
Para ayudar a Andrea a superar sus dificultades realizaremos juegos
de ritmo y estructuración temporal. Por ejemplo, pediremos a los
alumnos que repitan las sílabas de una palabra al ritmo de los
cascabeles. A cada golpe de cascabeles repetirán una sílaba, cada
vez más rápido, hasta terminar diciendo la palabra completa en un sólo
golpe de cascabeles.
Debemos enseñar a nuestra alumna a relajarse, existen muchos
ejercicios para controlar la tensión adaptados a niños de tres a seis
años.

DIFICULTADES CON LA EMISIÓN DE FONEMAS


¿Qué hacemos ante…?

El niño que presenta dificultades con la emisión de fonemas

El caso
 Irene tiene cinco años presenta dificultades con la emisión de los
fonemas. Irene a veces sustituye un fonema por otro. Así sustituye
/k/ por /t/, /z/ por /f/. Suele decir taza por casa , fapato por zapato.
Los padres están preocupados y se preguntan si es que existe
causa sensorial o motriz a dicho fenómeno. Sin embargo, no
existe ningún tipo de justificación fisiológica. Irene no tiene ningún
problema físico. Simplemente, lo que ocurre es que emite los
fonemas mal y que llega a distorsionar los fonemas, emitiendo un
ruido que no pertenece al sistema fonológico del idioma.

¿Qué podemos hacer?
Bien. Estamos ante un caso de dislalia. En grupo, no se debe
llamar la atención de Irene sobre su trastorno ni hacerle repetir las
palabras mal pronunciadas. Sería peor el remedio que la
enfermedad. Por el contrario, se debe intentar controlar las
posibles reacciones negativas de los demás niños, cuando
quieran ridiculizarla o reírse de ella. El profesor enfatizará sus
valores y remarcará lo que hace bien.
En momentos individuales, cuando las actividades de clase nos lo
permitan, se puede intentar ayudarle. En cualquier caso, hace falta
mucha paciencia por parte del profesor. También se la
recomendaremos a los padres. El niño no debe percibir que existe
tensión excesiva.
Si no se consiguen resultados casi inmediatos, es mejor orientarle
hacia una reeducación especializada (después de los cinco
años) y seguir las orientaciones del terapeuta.

DIFICULTADES DE ARTICULACIÓN DE FONEMAS


¿Qué hacemos ante…?

DIFICULTADES DE ARTICULACIÓN DE FONEMAS

El caso
 Muchos niños tienen dificultades para pronunciar determinados
fonemas como la r, la g o la l. Cuando comienzan el colegio van,
progresivamente, superando este problema, aunque algunos alumnos
necesitan más apoyo para conseguirlo.
Este es el caso de Pablo que tiene dificultades para producir el fonema
/d/. Cada vez que utiliza una palabra que contiene este fonema usa la
/t/ o simplemente omite las sílaba que le cuesta pronunciar. En clase
suele decir /pito/ por /pido/; /monea/ por /moneda/ o /jugato/ por
/jugado/.
Pablo tiene cuatro años y siete meses y ha tenido un desarrollo
normal. Empezó a decir sus primeras palabras cuando tenía catorce
meses siguiendo una evolución correcta. Es un niño inteligente y
comunicativo. Se ha adaptado muy bien al colegio y se relaciona
perfectamente con sus compañeros.
En clase, el profesor de Pablo le hace repetir las sílabas /da/, /de/,
/di/… y las palabras que articula mal. Pablo se esfuerza para decirlas
correctamente pero le cuesta mucho. Últimamente no quiere repetirlas
porque según él las pronuncia bien.

¿Qué podemos hacer?
Para ayudar a Pablo a superar sus dificultades de pronunciación
trabajaremos la discriminación fonética y la motricidad buco-facial.
Es importante desarrollar estos temas dentro de un contexto lúdico, en
el que participen todos los alumnos.
Una forma de trabajar la discriminación fonética consiste en pedir a los
alumnos que levanten los brazos cuando digamos “tenedor” y que
salten cuando digamos “comedor”. Pueden utilizarse diferentes
palabras, sílabas o sonidos según los fonemas que queramos
enseñar. Después, serán los alumnos los que elijan las palabras y las
órdenes que hay que obedecer.
Para mejorar la motricidad buco-facial realizaremos ejercicios de soplo
como desplazar pelotas de ping-pong a través de un recorrido. Los
ejercicios con la lengua y los labios pueden desarrollarse a partir de un
cuento: “La señora lengua está muy nerviosa (los niños tendrán que
mover rápido la lengua, de un lado a otro). Tiene que limpiar muy bien
su casa porque va a venir un invitado, el señor caramelo (hay que
recorrer con la lengua todos los rincones de la boca, los labios, los
dientes…)…
No debemos interrumpir a Pablo cada vez que pronuncie mal una
palabra. Simplemente, nosotros la repetiremos correctamente para
que Pablo pueda fijarse en un modelo.